Himno del Estado Zulia

De La Venciclopedia
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  • Letra: Udón Pérez
  • Música: José Antonio Chávez.

El himno del Estado Zulia "Sobre Palmas" se hace oficial según Decreto Ejecutivo el 15 de agosto de 1909. En concurso público para elegir letra y música de un himno para el Estado, resultando como ganadores Udón Pérez para la letra y el Dr. José Antonio Chávez para la música. La obra comienza a ser difundida como tal el 19 de febrero de 1910.

Coro
Sobre palmas y lauros de oro
yergue el Zulia su limpio blasón
y flamea en su plaustro sonoro
del progreso el radiante pendón.

Voz
La luz con que el relámpago tenaz del Catatumbo
del nauta fija el rumbo cual límpido farol:
el alba de los trópicos la hoguera que deslumbra
cuando el cenit se encumbra la cuadriga del sol...
no emulan de tus glorias
el fúlgido arrebol.

Coro
No emulan de tus glorias el fúlgido arrebol.
 
Voz
En la defensa olímpica de los nativos fueros,
tus hijos sus aceros llevaron el confín;
ciñendo lauros múltiples los viste, con arrobo
del Lago a Carabobo, del Avila a Junín;
y en Tarqui y Ayacucho
vibraron su clarín.

Coro
Y en Tarqui y Ayacucho
Vibraron su clarín.
                                                                       
Voz
Erguido como Júpiter, la diestra en alto armada,
fulgurante la mirada de rabia y de rencor;
las veces que los sátrapas quisieron tu mancilla:
mírate de rodilla sin prez y sin honor
cayó sobre sus frentes
tu rayo vengador

Coro
Cayo sobre sus frentes tu rayo vengador.

Voz
Y luego que la cólera, de tu justicia calmas.
va en pos de nuevas palmas tu espíritu vivaz;
en aulas y aerópagos cabildos y liceos,
te brinda sus trofeos el numen de la paz:
y vese en blanca aureola
resplandecer tu faz.

Coro
Y vese en blanca aureola resplandecer tu faz.

Voz
En tu carroza aligera que tiran diez corceles,
de acentos y laureles, guirnaldas mil se ven.
Allí del arte el símbolo, del Sabio la corona,
de Temis y Pomona la espada y el lairén.
la enseña del trabajo
y el lábaro del bien.
                             
Coro
La enseña del trabajo y el lábaro del bien.

Voz
Jamás, Jamás los déspotas o la invasión taimada,
la oliva por la espada te obligan a trocar;
y sigas a la cúspide triunfante como eres,
rumores de talleres oyendo sin cesar:
en vez de los clarines
y el parche militar

Coro
En vez de los clarines y el parche militar